El pasado sábado nos presentábamos en Tenerife con un equipo plagado de bajas, ¡hasta 9!, pero eso no le quitaba a ningún sevillista la imperiosa necesidad que teníamos de ganar para no perder comba con el pelotón de cabeza. Si desde las altas esferas del club se ha insistido una y otra vez en que había plantilla suficiente por delante para no echar nunca en falta las bajas que se vayan produciéndose a lo largo de la temporada, no podía el sevillismo esperar otra cosa que no fuese si no la victoria en el terreno de jugo de uno de los equipos que seguramente lucharán por defender su plaza en la liga BBVA esta temporada.
Y se ganó, no sin algo de sufrimiento al final, pero se ganó que era lo que realmente le importaba a todo el sevillismo. Quizás el juego no fuera el más bonito que le hayamos visto a nuestro Sevilla ni muchísimo menos, pero lo que realmente importaba era conquistar tres puntos que aumentarían aún más su valor tras la disp*** de la jornada dominguera.
Hay que ser más que positivo y opitimista a la vez con un equipo que, a pesar de tener una lista de 9 bajas en sus filas, ir por el partido desde el primer momento, con una mentalidad que sólo la tienen los campeones, y que si se sufrió algo al final del choque, fue por la lógica presión de un conjunto local que al jugar como tal se veía presionado por su parroquia y al que el gol de Nano le dio alas, pues hasta entonces, el Sevilla F.C. tenía perfectamente controlado el partido y sin pasar ningún tipo de apuros.
Como dijera Joaquín Caparrós "Piano, Piano", sin salirnos nunca del guión diseñado desde un principio desde la cabeza visible del club, y confianza ciega en un proyecto que a día de hoy está muy pero que muy vivo en todas las competiciones que está en liza.
¡Necesitas ser un miembro de Sevillistas para añadir comentarios!
Participar en Sevillistas