Para esos sevillistas siempre infelices, amargados y criticones, para esos sevillistas que nunca disfrutan de lo que tienen, para esos sevillistas de pataletas constantes, para esos sevillistas que no sabrán jamás lo que es ser sevillista de verdad... para los sevillistas de finales.
Ironizando un poco…
Estamos pasando una crisis deportiva e institucional importante. Este equipo no convence, este entrenador no convence, este presidente ni la dirección deportiva convence. El equipo no vale para nada, ni tiene calidad, ni ganas, ni sirve para hacer disfrutar lo más mínimo a la afición. El equipo del traidor ya se fue hace tiempo, ahora solo nos quedan pequeños retales de lo que alguna vez fuimos.
Creo que estamos al borde del cataclismo, de la debacle más absoluta. Se está tercero en liga aún, sí, pero sin colchón de puntos, es decir, teniendo que sufrir para conseguir el ‘objetivillo’ que fácilmente deberíamos cumplir. El tener que luchar hasta final de temporada por conseguir el objetivo es para los equipillos penosos, para los equipuchos de tres al cuarto. Los grandes equipos cumplen sus objetivos matemáticamente cinco o seis jornadas antes del final de liga... eso lo sabe todo el mundo que tenga una idea mínima de fútbol.
Así que aquí lo que hay que hacer es sentir vergüenza de tu equipo y abuchear con fuerza a esos jugadores y entrenador en cada partido que reste para el final porque se lo merecen. Y se lo merecen porque ya han dejado de querer ganar, porque ya no quieren conseguir el objetivo, porque ya no quieren jugar en Europa, porque ya no quieren defender nuestra santa camiseta.
Ellos ya pasan de sus aficionados, de nosotros, del verdadero Sevilla F.C. Y se comportan como trabajadores vagos e indiferentes en una empresa en la que nosotros somos los dueños. No sienten la empresa, no siente el escudo. Ya no son parte del Sevilla, están en otro plano, y por tanto no nos podemos sentir identificados con ellos.
Abucheémosles pues, menospreciémosles, amenacémosles con echarlos, y metámosles toda la presión del Sánchez Pizjuán porque ya no comparten nuestros sentimientos… no son de los nuestros.
¡Necesitas ser un miembro de Sevillistas para añadir comentarios!
Participar en Sevillistas