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He estado callado cierto tiempo pero, por desgracia, no puedo seguir estándolo, pues lo que veo, sabiendo que pasaría, no me gusta.

Los errores tácticos del actual entrenador del Sevilla, ayer y durante muchos meses, son de libro. Lo de Vallecas o Granada, lo de perder con el Celta, la locura del partido contra el Mallorca, o la derrota increíble contra el Barcelona ¡en cinco escasos minutos! no fueron una mala anécdota. 

Vamos a lo táctico, a lo que a mí tanto me gusta. Desde luego, vamos a sentir, y mucho, la baja de Trochowski y de un buen entrenador en la banda. ¿Por qué?

Miren, la función que hacía el alemán era impagable, tanto en la banda izquierda, como sumando además sus movimientos de apoyos por el centro del campo cuando hacían falta. Aunque individualmente no sea un “dandy” como futbolista, tácticamente, era impagable.

El alemán no es fuera de serie. No. Pero él sólo cubre en la izquierda (sin olvidar la medular), con su esfuerzo y pundonor, las funciones en defensa que Perotti-Reyes-Manu no hacen, y las funciones en ataque que Fernando Navarro no cumple. Así de simple. Cualquier buen entrenador lo vería. Como vería que Reyes no es extremo, que Luna no es extremo, sino carrilero (lo que lo hace interesantísimo, tácticamente hablando) y que la dupla Navarro-Perotti, no nos beneficia en conjunto.

Hay gente que analiza solo las actuaciones individuales de los jugadores en cada partido. Es su manera simple de analizar UN CONJUNTO. Les da igual si no aportan nada al juego de equipo. Si hacen solo una función cuando el fútbol moderno les pide mucho más. Con cumplir bien con lo suyo (y si se adornan en ello, mejor), aunque después no hagan nada bien para los demás, es suficiente para los simples. Critican errores puntuales o alaban lo bonito que juegan algunos individualmente, pero nada más. Tan simple como erróneo y fácil. Se olvidan que el fútbol es un juego de conjunto. Por tanto, táctico y grupal. Que los partidos lo ganan los conjuntos y no las individualidades, a no ser que tengas millones de euros para gastar y te traigas a cinco o seis figurones.

Lo importante dentro de un campo de fútbol son la ocupación de espacios, las funciones bien ejecutadas por cada línea, los apoyos y los movimientos de todos con todos, y eso significa sacrificios que los jugadores no están dispuestos a darte si el entrenador no se los exige o o no pone todo el énfasis en su trabajo para obtenerlo.  Hay que saber y querer, desde el banquillo jugar en, por y para el conjunto. Y exigirlo. 

Por supuesto, si nos quedamos con las actuaciones individuales y específicas de cada jugador, sin ver lo que aportan para el equipo, nos encontraremos con que Cristiano Ronaldo será el mejor figurín del mundo, aunque nadie sepa, ni él, ni Florentinto, por qué gastándose el Madrid tanto dineral en el extranjero y teniendo al portugués fichado por cerca de cien millones de euros, en los últimos cuatro años, de veinte veces, solo le han podido enseñar el trasero en tres al mejor juego de conjunto del Barcelona. 

Los que piensan del fútbol de forma tan simple, no saben que la mejor pierna, sin el resto del cuerpo, no puede ni levantarse.Es el cerebro el que hace moverse todo. No se percatan que con solo diez hombres sobre el césped, es vital que se gestione lo mejor posible las funciones que aporta cada jugador al juego del conjunto y que dichas funciones tienen que ser más de una. No nos podemos quedar en lo bien que la mueve un "curro romero", ni lo bonito y estéril que “gambetea” aquel por "su" banda o lo contundentemente que se muestra un defensa sólo en su parcela.

Ejemplo de esto es mi crítica táctica a la laborde toda la banda izquierda del Sevilla desde hace “muuuuchoooo” tiempo. Y sin rectificaciones técnicas.

Hablemos del magnífico defensa que es Fernando Navarro. Individualmente, como defensa, cumple perfectamente, pero ya está. Su incapacidad para subir la banda y sumar tácticamente algo más al juego de ataque de su conjunto, nos lastra como equipo. ¿Sabéis ya por qué el Barcelona lo dejó escapar?

Lo mismo decir del sempiterno aborto que es tener un extremo-extremo (Perotti o Reyes) pegado a la cal con ninguna otra función conocida al juego colectivo.

Es, tácticamente, un gran error, es como jugar con dos hombres menos o mejor dicho, con uno menos (Perotti-Reyes), cuando el equipo tiene que defender o con otro menos (Navarro) cuando el conjunto tiene que atacar.

Hablemos del argentino, jugador mucho de los gustos estéticos de nuestra gente (por eso lo preferían a Capel). Es como el pavo real, bonito de ver, pero nada más. Me gusta admirarlo cuando tiene el balón. Pero yo, desde hace tiempo, prefiero un pollo para comer (al final, de eso vivimos) que todo el plumaje bello de un pavo real. Al final, su función consiste en centrar balones al área y eso, lo puede hacer un buen carrilero profundo, sin más, aunque no centre tan bien (...)

El Sevilla de Michel, sin Trochowski, lo va a pasar mal, tácticamente. Así de simple. La banda izquierda está bien coja. Tener a dos jugadores pegados a esa banda, con solo una función táctica y que además no se apoyen mutuamente cada vez que uno tiene que defender o el otro que atacar, es un error táctico de libro gordo de Miguelete.

Por ahí, nos ganan muchas veces en el juego de conjunto y dejamos de ser competitivos para la élite del fútbol español. Somos menos contra más.

Para correr la banda y centrar al área (es lo que hace Perotti), repito, con un lateral profundo que suba decididamente la banda, es suficiente. No nos hace falta para esa elemental función malgastar dos jugadores. Ese jugador que nos sobraría, sí lo podríamos tener para enganchar el juego de ataque por el centro. Un… Giovanni Dos Santos, un Luís Alberto, un jugador imprevisible que sea difícil de marcar, que apoye el juego del equipo por el centro y que tenga o dé (por dentro) gol. No un delantero centro, tipo Babá o Negredo. Un jugador que juegue con libertad de movimientos por todos los lados desde el centro del terreno del juego al área y que cree el desconcierto táctico en el rival. Esa labor, si Michel se hubiera puesto a ello, podría ser la de Reyes, pero para eso, hay que “trabajarlo más” o ver esa verdadera carencia en el juego de nuestro equipo. Dudo que nuestro entrenador haga una de estas dos cosas.

Al equipo le falta llegada por el centro, y le sobra previsibilidad en su forma de llegar arriba y la sorpresa es que tengamos un entrenador que cambie cabalmente todo esto, para hacer más  fuerte nuestro juego de conjunto.

Repito, un buen carrilero haría innecesario un extremo que no baja ni para desayunar (Reyes, Perotti, Manu del Moral). Fernando Navarro, con su nulo apoyo al juego de ataque del equipo y su buen hacer defensivo, está lastrando, igual que la ceguera táctica del entrenador con el extremo-extremo, el fichaje de los dos jugadores que más necesita nuestro equipo. Un buen carrilero por la izquierda y un buen volante de ataque. O los teníamos en la cantera pero los estamos echando a perder (Luna y Luís Alberto), como a tantos y tantos para hacer posible tanto fichaje de suplentes que no aportan mayor calidad al equipo titular.

Bueno, vamos a otra. Lo de “Malo” sin Moral, es otra broma pesada del entrenador. Ni aporta nada al conjunto, ni individualmente justifica su alineación en un club con aspiraciones europeas. Yo, a jugadores que no aportan nada tácticamente al juego de sus compañeros, pero que luchan y cumplen con goles o con jugadas decisivas, pues entiendo que se les pueda alinear, pero lo del jienense, es responsabilidad única del entrenador al que hay que pedirle explicaciones. De nadie más. Tácticamente e individualmente, es nulo. Negredo, ayer (y otras veces), puede ser a veces nefasto, individualmente, en su función principal, finalizar a gol,  pero aporta otras facetas importantes del juego (luchar en solitario arriba, fijar a dos o tres rivales y crear espacios) al resto del equipo. Del Moral, nada de nada. Jugar con otra unidad menos, tácticamente, sí que es nefasto y se debe apuntar en el debe de... Y van…

Porque ¿Quién lo pone no es responsable de nada?

El jugar con doble pivote defensivo en la medular, ante equipos mejores que el tuyo, está bien, pero contra equipos inferiores, es salir a campos propicios en plan cortito y con sifón.

Por supuesto, con tres hombres en el centro, tenemos más el balón (ayer, como casi siempre ganamos en esa faceta), lo que supone, en principio, más oportunidades para ganar los partidos, por lógica. Pero con eso, no basta.

Lo de Medel subiendo tan arriba y moviendo balones en largo y horizontal (vaya manera de telegrafiar un pase), también es para hacérselo ver al entrenador. ¡Cómo me acuerdo de Poulsen! Ayer, hubo dos jugadas donde las subidas de Cicinho (baja mucho fuera de casa) no fueron cubiertas por el chileno o por Maduro. El agujero en esas jugadas por nuestra derecha eran de libro. Los movimientos alocados, tácticamente hablando, de nuestros jugadores son culpa del entrenador. Que no se justifique en los errores individuales de sus pupilos para analizar la derrota de ayer. Hay errores de conjunto y tácticos de libro y son achacables sólo a él. A NADIE MÁS.

Sólo Rakitic cumple con la misión de crear, con sentido, fútbol por el centro, la zona más importante del campo. Lo demás, es una broma (táctica).

El juego del equipo tiene una única lectura para los contrarios, tan simple como siempre (gracias, Michel), darle la pelota a Navas para llevarla arriba. No hay más que una banda, la derecha, donde dos jugadores sí hacen la doble labor (defender y atacar para el conjunto) que justifica sus titularidades con creces.  Cualquier rival sabe que tiene que defender esa zona más de la cuenta. La otra, ni la refuerzan. Mejor para ellos. ¿Cuántas veces vemos que a Fernando Navarro no lo marca nadie cuando amaga con subir? ¿Por qué será?

El centro, se ha reforzado numéricamente, cierto es y se nota, pero en creatividad, solo tenemos a Rakitic y a Navas (circunscrito, increíblemente, solo al juego por banda). Y ese déficit no tiene rescate alguno por parte de nuestro entrenador. Campaña, con un buen y comprometido entrenador, estaría ya forjándose un nombre para el fútbol europeo con su quehacer diario en nuestro equipo, que repito, no es el Barcelona.

Lo demás, son cuentos de intensidades, de buen rollo, de toques bonitos y de pérdidas increíbles de partidos por simples errores individuales. Y eso, ante el Zaragoza o el Celta, el Rayo o el Granada, me dan mucha pena, penita, pena. Para llorar.

La cantera, olvidada y, lo que es peor, sin futuro. Las apuestas arriesgando, tanto en el plano individual con muchachos que tienen que jugar para terminar de hacerse y mejorarse, como en el plano táctico de conjunto, nulas. 

¿Quién es el responsable? ¿Quién tiene que hacer esa labor? ¿O se hace sola o por la venida del Espíritu Santo?

O se cambia de esquema o Europa, en donde podríamos equilibrar nuestro presupuesto económico, estará para otros equipos que, como ocurrió el año pasado, saben cómo conseguir, con menos, lo que nosotros queremos, con más.

Porque lo del poco tiempo del entrenador, me sonó a broma pesada ya el año pasado. Y lo denuncié con argumentos qué entrenador debía fichar por el Sevilla. Porque no me creo que se necesite más tiempo para demostrar lo que con un análisis un poco riguroso se sabe no se va a dar. Que se lo pregunten a Simeone y a los atléticos, por favor, cuánto tiempo hace falta para cambiar a un equipo. Y las llaves, al maestro armero.

Por último, lo de Spahic y Boitía, ayer, si lo hace Fazio, lo linchan.

Sí, ese jugador al que cualquier buen entrenador, intensificando las horas de dedicación a mejorarle sus prestaciones, lo haría uno de los mejores defensas de Europa. Porque es tremendamente mejorable, como tantos y tantos jugadores de nuestra cantera que gracias a entrenadores que apostaron y ARRIESGARON por ellos y por nuestro club, le sacaron a nuestros diamantes en bruto mucho brillo: Navas, Baptista, Reyes (jugador muy sensible a tener un buen entrenador detrás que lo “cuide”), Daniel Alves, Capel,  Sergio Ramos, etc… Es decir, esos entrenadores de club, que en vez de devaluar una cantera, un equipo, con poco, consiguen lo mismo o más que los cuentistas del “jogo bonito”, esos que siempre le echan la culpa a la intensidad, a los errores individuales de sus jugadores, pues los errores de conjunto, y bien lo sabemos todos, sólo tienen un culpable: el que dice que los entrena entre semana y durante un año, semana tras semana, ¡que ya son semanas para que se note de verdad la mejora del conjunto y de las individualidades!

Que le pregunten a los atléticos de Simeone si se puede cambiar el juego de un equipo; o a los vascos del Athletic, por cómo se saca brillo de su cantera de diamantes: Javi Martínez, Susaeta, San José, Muniaín, Fernando Llorente, etc...

Esos diamantes ¿quién los pulió?

Hay entrenadores que no gustan porque sudan mucho y no saben hablar "fino". ¡Qué horror!

Esos entrenadores que son PROFESIONALES desde que se levantan hasta que se acuestan, aunque no sean ni elegantes ni tan diletantes.

Mayor dedicación o mayor conocimiento. Eso es lo que pediré siempre desde esta tribuna para no tener cojo a nuestro querido Sevilla F. C.

Esa cojera de entrenadores que sufrimos por querer jugar como el Barcelona de Messi, Xavi, Iniesta, Alves, Villa, Jordi Alba, Adriano, Busquest, Mascherano, Piqué, ¿sigo?

Hasta el más t**** sabe que lo que no es posible, es materialmente imposible.

En Mestalla, en el Sánchez Pizjuán, parece que no nos enteramos.

Al menos, cierta parte de nuestra afición. Así nos puede ir también este año.

Claro, lo de Bielsa, es todavía más grave.

Al final, la aportación al sistema de juego del Sevilla por parte de nuestros entrenadores es el de siempre: Navas. Sólo eso para llegar arriba. Y es mucho, pero insuficiente cuando se juega tácticamente en inferioridad numérica. Y cuando digo lo de siempre, hablo de la inmensa cojera táctica de un conjunto que juega con menos hombres, tácticamente hablando, que sus contrarios porque el entrenador no sabe o no quiere saberlo.

Al final, hablo de esa cojera de entrenadores que no saben sacar lo mejor de los diamantes en bruto que nuestra cantera les pone en sus manos. Van a lo suyo. Y cuanto antes.

¿Trabajar en otra dirección? No cotiza en bolsa.

De esa cojera querida por algunos hablo. A ver si algunos se enteran. 

Por eso, me pronuncié el año pasado en los términos en los lo hice. 

Jiménez, ayer, sabía lo que necesitaba para ganarnos. Y nos ganó. Fácil. 

La intensidad, los cajones o los errores individuales devienen en mala justificación ante la falta de planificación inteligente de lo que se lleva entre manos. Y entrenar es ver, arriesgar y apostar por cosas que mejoren lo de siempre. Lo demás, es perder el tiempo.

El Sevilla, con lo de los entrenadores ha perdido el tiempo miserablemente desde que echamos a Jiménez. Algunos, dirán que antes. Desde entonces, seguro.

Que esta temporada no se convierta en un guirigay donde el desánimo nos invade a todos, jugadores incluidos. Después, no hay intensidad.

¿Hace falta saber trigonometría para pensar algo más allá de qué bonito la toca aquel o qué contundente es ese en defensa?

¿Es el fútbol un juego de conjunto o de individualidades sólo?  Que le pregunten a Florentinto y sus millones sin rescate.

¿Es el fútbol para inteligentes o para estetas? ¿Se premia con más puntos al que tiene más posesión de balón, al que juega más bonito o el que te gana de la forma que ayer lo hizo el Zaragoza?

¿Tiene el entrenador del Sevilla posibilidades de mejorar lo que vemos?

¿Lo ve?

Esos que saben tanto de fútbol bonito me pueden decir qué maravillas está haciendo Juande y en dónde o qué  le pasa al Athletic de Bielsa o al Valencia de Pellegrino (¿se acordarán de Unai?). Al final, resulta que el Zaragoza de Jiménez, el Mallorca de Caparrós o el Levante de Jim, saben sacarle más jugo a sus naranjas que los expertos naranjeros del "jogo" bonito.

En el fútbol, como en la vida, ganan los que saben lo que hay que hacer con lo que Dios (o el  Monchi de turno) les ha dado. Aunque no sepan coger bien los cubiertos o hagan ruido al comer. No hay más. Saber lo imprescindible para sobrevivir en un mundo cada día más difícil. Lo demás, son cuentos chinos.

La estética, para los artistas. ¡Ojú, qué bonitos son los angelitos… y qué pobrecitos!

 

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Comentado por Manuel Carmona Fernández en noviembre 1, 2012 a 5:50pm

Román, si te molestó que hable de hombría y apelé a la tuya, perdóname. No tengo más palabras. A mí, personalmente, y entrando al grano, nunca me ofendería tal llamamiento a dicha cualidad típica de nuestro sexo, aunque en "roman paladino" hace más mención a la disposición de sostener cuánto se afirma, sobre todo, de otra persona. Es decir, dar las explicaciones que se te pidan, cuando se te pidan.

Repito, a mi no me molestaría, a ti, parece que sí. Te vuelvo a pedir perdón.

Pero no te salgas por la  tangente, pues es una actitud típica para no contestar por corto y por derecho lo que te es preguntado por corto y  por derecho. Tú me pediste una opinión sobre unos partidos y yo te las di. Ahora, espero que hagas honor a tu compañerismo de blog y me contestes de la misma forma, sin tener que volver a apelar a tu hombría (que la doy por cierta).

Perdona, no soy tan presuntuoso como apuntas (no sé con qué intenciones) y por eso te pido que me expliques lo que dices y no argumentas. Fíjate, estoy con ello reconociendo mi "cortedad" intelectual, al menos, para no comprender en nada tu respuesta.

Si es ese el terreno (el personal) el que andas buscando, estoy dispuesto al encuentro. No tengo por qué no hacerlo. Yo di una opinión, acertada o no. De hecho, te agradezco que dijeras que estabas de acuerdo con ella en el 99%. Sin embargo, expusiste que mis largos argumentos "conllevaban muchas veces a la confusión  a la contradicción y al caos. Total, tal vez sea ese el problema del Sevilla", argumentaste.

Pues bien, explícamelo.

Como te creo humilde de corazón y generoso de cabeza, explícame en corto y por derecho (no hace falta que escribas como yo un "tocho") el qué, el cómo y el cuándo de tamaños juicios tan ligeros como el paso de un gorrión sobre la nieve.

Por eso, ahora soy yo el que te pregunta y en cortito:

¿De qué confusión, de qué contradicción y de qué caos hablas?

Me interesa que me contestes estas tres preguntitas por derecho, y sin salirte por las tangentes de mi inteligencia (que no es tanta). Verás, más que nada porque haces alusiones a mi forma de argumentar lo que escribo y me interesa corregir lo que a mí me toque para evitarte a ti y a todos, tales defectos. Además, porque insinúas  asimismo, que esos son actualmente los defectos de nuestro club, y créeme, como sevillista, también me interesa que tus razonadas palabras sirvan para algo más que meter, por malmeter, el dedo en la llaga.

Respecto a que deduzcas que yo no confíe mucho en la inteligencia de los demás por el comentario, a modo de disculpa, por escribir tanto "tocho", no tiene la lectura que tú le quieres dar. Esa afirmación solo tiene una lectura si lees bien. La que expreso en mis propias palabras. Al decir que es un defecto quererme hacer comprender por mis compañeros en el sevillismo con textos tan largo, lo que estoy afirmando, en prueba de cargo contra mí mismo, es que mi gran defecto es el de la falta de síntesis, no el de la falta de entendimiento de mis posibles lectores. De otra forma, no sería un defecto mío, sino una obra de caridad. Lo que nunca he dicho. Es más, mi forma de pensar se basa en la mayéutica y no en el dogmatismo. Por eso, necesito dar muchos argumentos para que puedan ser rebatidos y en esa dialéctica de proponer y oponer, encontrar la verdad que se acomode mejor a la realidad.

Repito, es un defecto y no algo de lo que me sienta especialmente orgulloso. Por tanto, reconozco como defecto, y además te he pedido disculpas por ello en todas mis respuestas, que sea tan largo de expresión.

Por tanto, no hagas creer, en un ataque (otro), más de tipo personal que argumental, que pienso en mi decir lo que ni pienso ni he dicho. Por favor.

De buen compañero de blog y de buen sevillista es que me expliques lo que te pregunto en corto y por derecho (que me corresponde): el qué, el cuándo y el cómo entro en mis largos escritos en contradicción, confusión y caos (¿mental o argumental?).

No te salgas por la tangente, huyendo de argumentar lo que dices, en un ardid bastante pobre apelando a mi inteligencia y a la necesidad de que vuelva a leer mis textos, porque ya te he contestado que, aunque quizás no tan fina como la tuya, la mía me basta para saber lo que escribo y para no encontrar en mis palabras (ni en el Sevilla, actual), ni confusión, ni contradicción, ni ningún caos.

Por último, no lleves al terreno personal lo que son simples afirmaciones o negaciones argumentales. Ve al grano de las preguntas y respuestas y ten la humildad intelectual que te presupongo para aclarar lo que dices a alguien que te pide en corto y por derecho, dichas aclaraciones. 

Por cierto, yo no rumio nada, ni mastico mis palabras. Espero que no me hayas confundido.

Un fuerte abrazo, que hoy ganemos y no sustraigas el debate yéndote por ciertos cerros personales que no son precisos ni necesarios. Mes quedo con los de la bella Úbeda.

 

 

Comentado por Manuel Carmona Fernández en noviembre 1, 2012 a 5:50pm

Clavijo, muchas gracias por tus palabras. Efectivamente, sigo pensando que la responsabilidad mayor para tener "enchufados" a todos los jugadores de una plantilla, corresponde al entrenador. ¡Ojo, no la única, pero sí, la principal!

Un buen entrenador no es solo el que hace buenas alineaciones o hace jugar bonito (la mandurria) a once o catorce jugadores. Es algo más. Es el que sabe administrar a toda la plantilla y el que HACE CRECER HUMANA Y PROFESIONALMENTE a todos y cada uno de los integrantes de la plantilla de un club, amén de hacer CRECER TÁCTICAMENTE el juego de conjunto de un equipo.

El que se quede sólo en el "jogo" bonito (los llamados por mí, como estetas), o en lo bien que sabe hacer los cambios, se olvidan de otras cuestiones importantísimas en la labor de un entrenador de club.

Para entrenar a la muchachada de un colegio, con eso, bastaría. Un club profesional de primera línea, necesita algo más. Y ése, es el tema (desde hace tiempo) en nuestro Sevilla, F. C.

Y Michel, ¡ojalá me equivoque porque cambie!, hoy por hoy, ni ha traído mejoras sustanciales en el desarrollo y progreso de  nuestros jugadores (lo de Fazio es espectacular, ya ni te digo lo de Campaña), ni en el crecimiento de nuestra cantera como activo del club por su ascenso a la primera plantilla, ni en el juego táctico del primer equipo, que sigue siendo de una cojera (por la izquierda) total.  

Ha reforzado el centro del campo como pedíamos el año pasado, y con ello, nuestro equipo ha ganado tácticamente (lo otro, era un suicidio jornada tras jornada) pero ha tenido mala suerte, con lo de Trochowski. Y ahí lo he querido ver, pues hay que tener no uno, sino varios plan B tácticamente hablando, para reponerse de la contrariedad que puede suponer para un equipo el maldito tema de las lesiones de largo recorrido.

¿Qué es lo que ha hecho? Cambiar cromos, con lo que colijo que no ha trabajado bastante los esquemas que requiere un club de primer nivel o que no sabe cómo ha cambiado casi todo con la lesión del alemán. Porque no puedo ni debe pensar que el sustituto del lesionado, sin más cambios, sean Manu del Moral, Perotti o Reyes. No y no. Tácticamente, no tiene nada que ver el teutón con los demás.

Además, al tener a dos hombres tan pegados a la banda izquierda, nos falta un hombre de gol y enganche entre Rakitic y Negredo. Y eso, está clarísimo. Como no podemos jugar con doce, es culpa de él el no hacer los cambios tácticos que se necesitan (poner un carrilero profundo y no a Fernando Navarro para que haga su labor –la defensiva- magníficamente pero sin darle al juego de conjunto mayor salida al ataque y el ahorro de un extremo de banda) para que el equipo tenga más opciones de llegada y sorpresa (táctica) que subir siempre por la banda derecha. No es un tema de jugadores. Es un tema de equilibrio del sistema de ataque (en nuestro casa, se solapa algo cuando el rival se esconde en su área), del sistema de creación de juego y de visión más larga de lo que son las tácticas de juego de un conjunto.

Al menos, es lo que yo pienso y expongo, con tu generosidad, en estas páginas.

Un abrazo sevillista y que ganemos, por goleada, hoy.

P.D.: A mí, Michel, personalmente, me cae fenomenal. Es más, me gustaría que triunfara en nuestro club. Pero necesita superar profundamente su labor actual. Y expongo, una vez más, cuál creo que son sus "déficits" de forma argumental.

Por todo lo expuesto, yo pensé que el entrenador que debería haber ocupado esta temporada nuestro banquillo era Joaquín Caparrós.  

 

Comentado por Román Díaz Alcaide en octubre 31, 2012 a 8:07pm

Me lo temía, salió la hombría  y la réplica altisonante que desbarata un debate. Y,  amigo mío en sevillista, en esas jamás entré, ni pienso entrar, con otro corazón con sangre palanganera. Además, ojo, en mis humildes respuestas y comentarios jamás cuestioné tus agallas, tu hombría ni tus tendencias de ningún otro tipo que no fuera el meramente deportivo y sevillista. Ahora bién, si encajas mal un comentario adverso o falto de piropos hacia lo que escribes, lo lamento, pero es el riesgo que corres cuando abres la puerta a lo que piensan los demás para que opinen. Si prefieres la adulación con un fondo de regodeo...permíteme, pero eso no se debe buscar jamás en un foro, para eso está el espejo.

Al grano, Mariano, que espuestas tengo, por supuesto, pero educadas. Si embargo, y como te supongo un tipo inteligente (aunque, dicho sea de paso,  tú no confías demasiado en la materia gris de los demás, porque dices en una de tus respuestas: "Efectivamente, como casi siempre, me ha salido muy "tocho" mi post. Es un defecto de querer hacerme entender por mis compañeros en el sevillismo."...como presuponiendo, o prejuzgando, que las seseras de los demás fueran demasiado cortitas para entenderte y necesitas esplayarte para hacerte comprender...pero bueno como  también dices que "es un defecto tuyo"....sin más comentario)....Y sigo, como te supongo un tipo inteligente, no tienes más que releerte en el post principal (el tocho) y después leer tu propia respuesta a mi pregunta sobre esos tres partidos que comenté. Mira, lée, observa, rumia, mastica, haz la digestión...y tú mismo caerás en la cuenta de las contradicciones que en ambos se vierten.

Un saludo de lo más cordial y a zumbarle al Español mañana, se juegue como se juegue, pero esa copa hay que bebérsela.

Comentado por Clavijo en octubre 31, 2012 a 3:41pm

Buenos comentarios. Es interesante todo cuánto dices. Enhorabuena! A Michel hay que exigirle que mejore cuanto se le ha puesto por delante. No hay otra. Y, desde luego, los jugadores por hacer crecen o se marchitan según los entrenadores que se encuentran a lo largo de sus carreras, máxime cuando acceden a jugar en la Primera.

En lo de la banda izquierda, aunque no lo había pensado, puede que tengas toda la razón del mundo.

Espero que debates de esta altura se sigan dando en Orgullo de Nervión.

¡Ánimo!

Comentado por Manuel Carmona Fernández en octubre 31, 2012 a 10:32am

Román, mi opinión sobre el partido del Madrid es fácil. Un partido de gran envergadura defensiva, donde el doble pivote defensivo (Medel-Maduro) se incrustó atrás e imposibilitó las múltiples llegadas (que las hubo) del equipo capitalino a nuestra área como le gusta a Mourinho con la retaguardia del contrario en "bragas". Ese fútbol veloz, al contraataque, de los Di María, Cristiano, Benzema, Higuaín, etc., no pudo ser. El marcaje intenso sobre Xabi Alonso (la catapulta que asalta los muros más altos) y el desconcierto táctico que supuso Trochowski, como falso extremo (amén de su generosidad táctica) hizo el resto.

Todo nuestro equipo se sacrificó y sufrió en labores defensivas ante un equipo superior y, por eso, gracias a un tempranero gol, aunque lo pasamos mal, pudimos ganar.

Defensivamente, la actuación del Sevilla estuvo casi a la altura del mejor partido que le he visto a nuestro equipo en esas facetas, el del año pasado en el Nou Camp, con Marcelino en el banquillo.

 

Con el Barcelona hubo tres partidos. Uno, muy brillante tácticamente, mientras estuvo Trochowski en el campo (que terminamos ganando 1-0), otro un partido alocado y peor llevado(tácticamente) de nuestro Sevilla, antes de la expulsión de Medel y otro después, que fue un completo disparate (propiciado por la injusticia arbitral) táctico, donde el equipo se echó para atrás sin los recursos adecuados (faltaba el chileno en esas labores), donde se hicieron mal lo cambios y donde no hubo estrategias desde el banquillo para no dejarse perder un tesoro ganado con toda la ilusión de la grada. Que en ese partido fuéramos al matadero azulgrana en una muerte anunciada, aparte de la culpa de Mateu de la Coz en ello, tuvo a otro gran responsable que no supo cómo parar lo que se nos venía encima en un partido de tanta importancia. No supo o no quiso, o las dos cosas a la vez. Ese partido, por todo lo que significaba NUNCA SE DEBIÓ PERDER ANTE NUESTRAS NARICES EN LOS ÚLTIMOS CINCO MINUTOS y todos, sin ganar tanto por tan poco hacer, lo sabemos.

 Inexplicable las pérdidas de balón saliendo desde nuestra defensa (y no estaba Fazio). El que se conforme con una lectura más simple, estupendo, pero el espectáculo con el que yo me quedé (estupefacto) fue LAMENTABLE. Una total inconpetencia desde nuestro banquillo para impedir una remontada del contrario absolutamente evitable en los últimos segundos. Derrota que hunde en la miseria a cualquier grupo humano. Intolerable.

 

Lo del Mallorca, un partido muy vistoso en donde ganamos más por los errores de un contrario muy cortito (los cambios de Caparrós, digamos que muy amistosos) que estuvo a punto de dejarnos con dos o tres puntos menos. Al equipo le faltó OFICIO, ese que se enseña en los entrenamientos intersemanales. A golpe de casta y mayor calidad individual (hubo partidazos de dos o tres jugadores nuestros, por ejemplo, de Negredo) se pudo remontar un partido "t****" por absoluta falta de oficio. El mismo de los demás partidos (incluido el del domingo a las doce) del que no me preguntas.

Además, la ausencia de Trochowski demuestra que nuestro entrenador no tiene planes alternativos, pues si tácticamente es igual jugar con el alemán que con Manu, Perotti o Reyes por banda izquierda, apaga y vámonos.

Nuestro equipo está cojo tácticamente, imposibilitandole mejores y mayores llegadas en ataque por la ausencia de un jugador que enlace entre Rakitic y Negredo por la zona existente entre el centro del campo y la portería rival. Eso sí, que no esté pegadito a la cal de la banda izquierda, recurso que con la cortita aportación en ayudas en vanguardia de nuestro lateral izquierdo me parecen una absoluta quimera. Ese jugador y esa función táctica, Michel no las ve. Su ceguera es total. El resultado, el de siempre. Entre Rakitic y la puerta rival, Navas, Navas, Navas y sólo Navas, por la gracia de Dios. 

Tan simples como previsibles. Porque pensar que Perotti nos va a resolver la cuestión (en algún partido de casa en donde el rival se eche para atrás, puede) es no ver lo que significa un juego de conjunto. Y el fútbol, créeme, no es otra cosa. En el colegio, el fúbtbl sí es de darle la pelota al mejor para que nos lo arregle todo. En el fútbol moderno y superprofesional de hoy, NOOOOO.

Tener "apalacandos" dos hombres a la cal de una banda para hacer la labor que podría desarrollar uno solo, es tácticamente un error de cierto nivel. Carecer de un hombre (el que nos sobra por la izquierda) por el centro que complemente a Negredo y que ayude a Rakitic en sus pases de gol, es un error táctico de bulto. Tener a un equipo tan previsible, tan simple, donde todos sabemos que la única forma de llegar arriba es pasársela a Navas (no hay otra posible por culpa del entrenador) es de patio de colegio.

Para eso, cualquiera podría dirigir a cualquier equipo en Primera División.

¿Mejoras tácticas a este "dibujito" animado del Sevilla actual son posibles?

Creo que sí. La respuesta no está en el viento, está en nuestra dirección técnico-táctica.

Creo yo.

Espero que mis comentarios te sirvan. Si no, nada te da derecho para decirme que produzco confusión, que entro en contradicciones y que llevo al caos. No, mientras no me expliques en estas páginas el qué, el cómo y el cuándo de tamaños juicios tan ligeros como el paso de un gorrión sobre la nieve.

Por favor, ahora soy yo el que te pregunta y en cortito:

¿De qué confusión, de qué contradicción y de qué caos hablas?

De hombres es dar la cara de cuanto se afirma, yo te he contestado. Espero ahora tu respuesta.

Por lo demás, de acuerdo con lo importante que es la brevedad, de lo pesado que puede ser tener que leer mucho, etc. Te doy la razón. La tienes. Pero hay cosas que por mucho que lo intenta uno, no me salen. Pido disculpas.

Un abrazo.

Comentado por Román Díaz Alcaide en octubre 31, 2012 a 9:35am

Bueno, Manuél, trataré de ser breve y conciso: es que el 1% que faltaba lo reservaba para pedirte opinión acerca de los partidos contra Madrid, Barcelona y Mallorca. Porque, digo yo, si los que jugaron fueron prácticamente los mismos, y el entrenador fue el mismo ¿cómo explicas, y aplicas, todo lo vertido en el tocho para hacerlo totalmente creible y acertado?...


Te rogaría, ya que la pregunta fue cortita, una respuesta breve y concisa, sin divagaciones ni cambios de dirección que hagan releer el texto. El mucho querer explicar a base de mucha palabra lleva muchas veces a la confusiòn, a la contradicción y al caos. Total, tal vez sea ese el problema del sevilla.

Comentado por Manuel Carmona Fernández en octubre 30, 2012 a 11:43pm

Mario, a ti más que a nadie agradezco tu apoyo. De un sevillista como tú, es un honor que estés tan de acuerdo con mi forma de pensar en lo "nuestro".

Respecto a los que son capaces de anteponer el "jogo" bonito al ganar o perder de nuestro querido equipo, estuve, estoy y estaré siempre con tu forma de entender el sevillismo (que es la mía): Cuando el Sevilla juega mal y gana, me alegro y me ocupo de ver cómo podemos mejorar nuestro juego. Cuando el Sevilla juega bien y pierde, me cabreo (y de qué forma) y me preocupo de ver que en el fútbol, como en la vida, lo que cuenta (por desgracia, a lo mejor) son los resultados y no las impresiones y sensaciones (tan subjetivas ellas). 

Lo primero comer. Lo segundo, cuando se puede comer, es hacerlo correctamente, sabiendo estar en la mesa. Pero lo primero, llenar la panza de cuantos más puntos mejor...

Un fortísimo abrazo.

Comentado por Manuel Carmona Fernández en octubre 30, 2012 a 11:36pm

Román, agradezco tu sinceridad y crudeza. Efectivamente, como casi siempre, me ha salido muy "tocho" mi post. Es un defecto de querer hacerme entender por mis compañeros en el sevillismo.

Yo no suelo hablar por hablar. No repito lo que dicen los demás. Creo que expongo puntos de vista muy personales, incluso originales.

Te pido perdón si me he "pasao" juntando tantas letras en un sólo escrito, pero si ha servido para que me des la razón de lo expuesto en el 99%, me siento contento porque un sevillista como tú, coincida con mis pensamientos expresados.

Respecto a que los que "están" están capacitados para enmendar la excrementada actual, que ya dura demasiado, decirte que las capacidades no se presumen, se demuestran con hechos. Y a los hechos me remito. No veo mejoras reales en la calidad del juego de los integrantes de nuestra plantilla, ni en el juego colectivo del equipo (excepto que con refuerzo numérico del centro del campo se ha ganado en posesión y, por tanto, en consistencia) , ni en la cadena (fundamental para un club como el nuestro) que se engrana en nuestra ciudad deportiva de llegada de jugadores de nuestra cantera a la primera plantilla.

Respecto a otras áreas de nuestro club, no toca ahora criticarlas, aunque empiezo a preocuparme por ellas. Ya llegará el tiempo de hacerlo.

Un fuerte abrazo sevillista, Román.

Comentado por Manuel Carmona Fernández en octubre 30, 2012 a 11:22pm

Espi, a mi me gusta Fernando Navarro. Y mucho. Como defensa. Ahora bien, te pregunto. ¿El Sevilla tiene un problema táctico de llegada arriba? ¿Nos funciona la banda izquierda?¿Usamos dos hombres para un cometido que podría hacer sólo uno (un carrilero profundo)? Yo, ante la disyuntiva de que le vaya muy bien a un jugador de nuestra plantilla, dándole la titularidad en todos los partidos (en los que haya que atacar sí ó sí también) a que con eso el equipo, tácticamente hablando ande cojo, pues, la verdad, prefiero sacrficar al magnífico defensa que es Fernando Navarro... o "mejorarle" sus prestaciones como carrilero. Porque, la verdad, cuando se decide a subir (a contrapelo), no lo hace tan mal. Supongo que no lo hace más o porque se "esconde" (sabedor de sus limitaciones) o porque obedece instrucciones del responsable técnico-táctico de nuestra primera plantilla., nuestro entrenador. Y ante ello, mi mirada se posa en Michel. Si está ahí es para mejorar el juego de nuestros jugadores o el del conjunto de nuestro Sevilla F. C.

Un entrenador, y con eso paso a contestarte sobre mis críticas sobre el que detenta nuestro banquillo, no es solo un "pone alineaciones" o un psicólogo de jugadores. Es eso, y algo más. Mucho más.

Yo no veo mejoras en esos apartados desde hace años. Es más, veo un empeoramiento general en otras facetas de nuestro club, como en el acceso de nuestra cantera al primer equipo, también responsabilidad del primer entrenador.

Yo estaré con mi técnico (Michel), siempre. Pero en un foro de sevillistas para sevillistas, me veo en la obligación moral de criticar (con mis argumentos, a lo mejor errados) racionalmente lo que no me gusta. Jamás, repito, jamás, pitaré, gritaré o insultaré a un profesional del Sevilla. Pero analizar su gestión y proponer cambios y mejoras en su forma de proceder, TODAS.

Si no te gusta la palabra nulo, la cambio por la de cortito, que es la que empleas tú, y que a mí me parece menos contundente para "llamar" la atención. Pero acepto con agrado tu puntualización y la asumo. Cortito, pues, en vez de nulo. Lo que de verdad me preocupa(y mucho) es que mi equipo no ande con cojeras por los campos de España, de ahí el título de mi post.

Respecto a que nuestro entrenador no es responsable del rendimiento de Reyes, pues disculpa, disiento y te lo argumento. El entrenador de un equipo es el responsable del rendimiento de los integrantes de la plantilla y del rendimiento sobre un terreno de juego del juego colectivo de mi Sevilla. Reyes "tiene el duro" y si no lo cambia, porque no lo quiere hacer o porque no lo puede hacer, será responsabilidad del entrenador. El cobra para sacarle el jugo al fruto que se le pone entre manos. Es él y nadie más al que hay que pedírselas. De otras áreas, no, pero del rendimiento de nuestros jugadores, sí.

Por último, agradecerte tus comentarios que sirven para que esclarezcamos todos nuestros puntos de vista.

Un abrazo sevillista.

 
Comentado por MARIO FERNÁNDEZ en octubre 30, 2012 a 7:27pm

Me ha gustado mucho tu blog. Sobre todo en lo referente a la cantera. Y no sólo me refiero a los que están (1ª y 2ª plantilla), sino a los que no están (Luis Alberto está haciendo furor en Barcelona).

¡Ah! No te preocupes por las opiniones de algunos. Si por ellos fuese, estaríamos jugando en 2ª B, pero eso sí, haciendo "jogo bonito".

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